Decálogo verde

 

 

 

 

Enlázate por la justicia: Organizaciones católicas piden que gobiernos y políticos se comprometan con el bien común reduciendo la desigualdad y cuidando la naturaleza

 

 

 


NOTA DE PRENSA

 

 

 

·        La iniciativa de trabajo en red “Enlázate por la Justicia”, en su campaña “Si Cuidas el Planeta, Combates las Pobreza”, publica el sexto principio del su “Decálogo Verde” que invita a “impulsar las decisiones necesarias, aunque sean costosas”.

 

 

·        Las organizaciones católicas recuerdan que sin una política comprometida que trabaje de forma real por un mundo en el que se respeten los derechos humanos, se reduzcan las desigualdades y se cuide la naturaleza, nuestros esfuerzos particulares, se verán mermados.

 

 

·        Desde la campaña se resalta cómo en la encíclica Laudato si’, el papa Francisco asegura que es necesario superar la lógica de la inmediatez para que la acción política “asuma responsabilidades con los costos que implican”.

 

 

 

Madrid, 11 de julio de 2017.- La Campaña SI CUIDAS EL PLANETA, COMBATES LA POBREZA no cierra por vacaciones y durante los meses de julio y agosto pone el foco en el punto 6 de su “Decálogo Verde”, que anima a “Impulsar las decisiones necesarias, aunque sean costosas”.

 

 

Las entidades católicas españolas promotoras de la Campaña y que forman parte de “Enlázate por la Justicia” –Cáritas, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES (Red de Entidades para el Desarrollo Solidario)—, exhortan a que las personas que se dedican a la política, los gobiernos y las empresas asuman su responsabilidad de mejorar el mundo, ya que es un objetivo común a toda la ciudadanía y las empresas y los gobiernos juegan un papel fundamental en el cuidado de la Casa Común.  Desde la campaña se recuerda que, como afirma el papa Francisco, «el sometimiento de la política ante la tecnología y las finanzas se muestra en el fracaso de numerosas Cumbres mundiales sobre medio ambiente» (LS 54).

 

En esta ocasión, la campaña se centra sobre todo en los gobiernos y el mundo de la política en general y les anima a realizar su actividad con amplitud de miras, sin intereses cortoplacistas, y con el Bien Común como centro. Y es que, tal y como recuerda el papa Francisco en su encíclicaLaudato si’ «Si la política no es capaz de romper una lógica perversa, y también queda subsumida en discursos empobrecidos, seguiremos sin afrontar los grandes problemas de la humanidad» (LS 197).

 

Está en nuestras manos ayudar a lograr gobiernos responsables y que trabajen pensando en el bien común a largo plazo.  El reto es superar la lógica de la eficiencia y de la inmediatez para que la acción política «asuma estas responsabilidades con los costos que implican» (LS 181).

 

Como parte de la ciudadanía debemos ser responsables de nuestros actos y comprometernos a actuar contra las causas de la pobreza y el deterioro ambiental. Debemos mantenernos firmes ante quienes nos gobiernan cuando así sea necesario; y elegir representantes en función de que cumplan con los compromisos del cuidado a aquellas personas más vulnerables y a nuestro planeta, la casa en la que vivimos.

 

Y es que, según aseguran las entidades que forman parte de esta Campaña, “sin una política comprometida que trabaje de forma real por un mundo en el que se respeten los derechos humanos, se reduzcan las desigualdades y se cuide la naturaleza nuestros esfuerzos particulares, se verán mermados”.

 
¿QUÉ PODEMOS HACER (O DEJAR DE HACER)?

 

En este nuevo punto del “Decálogo Verde” de la Campaña SI CUIDAS EL PLANETA, COMBATES LA POBREZA, se citan cinco propuestas concretas para llevarlo a cabo:

 

1.      Interésate por iniciativas medioambientales y políticas que se desarrollen en tu barrio o en tu localidad y participa social y políticamente.

 

2.      Cae en la cuenta de que el cuidado de la Creación es un reto muy amplio. Es importante entender la dimensión global del reto al que nos enfrentamos.

 

3.      Racionaliza el uso del transporte privado. Plantéate otras alternativas de transporte siempre que sea posible. Te proponemos el uso de transporte público y medios no contaminantes como la bicicleta.

 

4.      Opta por unas vacaciones responsables, basadas en principios como el respeto hacia todas las personas y el medio ambiente en general. Muestra a tu familia la diversidad cultural o étnica y cómo nos permite mejorar y aprender mutuamente, educando en valores como la solidaridad, el compañerismo y la construcción de una sociedad más justa y sostenible.

 

5.      Piensa globalmente y actúa localmente. No sólo debemos cambiar nuestros comportamientos personales, sino que debemos unirnos como sociedad civil de cara a cambiar estructuras.

 

Por último, las organizaciones de “Enlázate por la Justicia”, proponen un desafío a la comunidad educativa y le invitan a incluir el próximo CURSO ESCOLAR los principios del “Decálogo Verde” en sus actividades de educación formal y no formal.

 

 

[Descubre el DECÁLOGO VERDE, las historias de la sección VOCES QUE CLAMAN, DINÁMICAS, MATERIALES ESCOLARES para el NUEVO CURSO, ORACIONES  y más materiales en www.enlazateporlajusticia.org]

 

 

Contactos PrensaAna Abril - CARITAS (91.444.10.15/ 661.20.79.41) / María Jesús Arruti - CONFER (91.519.36.35) / Vega Castrillo – REDES (630.74.67.97) / Marta Isabel González – MANOS UNIDAS (91.308.20.20/608.42.79.76) / Montse Serrano – JUSTICIA Y PAZ (91.506.18.28)

 

[Los materiales de la campaña están disponibles en www.enlazateporlajusticia.org]

 

 

MANIFIESTO PARA LA JORNADA MUNDIAL POR EL TRABAJO DECENTE

7 DE OCTUBRE DE 2016

 

En esta Jornada Mundial por el Trabajo Decente, las organizaciones de Iglesia: Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristina, renovamos nuestro compromiso de seguir construyendo y exigiendo una sociedad que defiende el trabajo decente.

Y ¿por qué?  Porque:

 

 - El trabajo decente es la expresión de la dignidad esencial de los hombres y de las mujeres.

 - Un trabajo decente asocia a los trabajadores y a las trabajadoras al desarrollo de su comunidad.

- El trabajo decente evita la discriminación, respetando a todos y todas.

- Un trabajo decente genera ingresos justos.

- El trabajo decente es seguridad en el lugar de trabajo, permite satisfacer las necesidades de las familias y asegura su protección social.

- Un trabajo decente defiende que trabajadores y trabajadoras se organicen libremente para hacer oír su voz.

- El trabajo decente deja espacio para reencontrarse con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual.

- Un trabajo decente permite el desarrollo personal y la integración social

- El trabajo decente asegura una condición digna a los trabajadores y las trabajadoras que llegan a la jubilación.

 

Por todo esto, el trabajo decente debe estar en la agenda política, en las agendas de las entidades sociales y empresariales, en nuestras agendas personales… y también en las propuestas de nuestra Iglesia.

 

 Hoy reafirmamos nuestro compromiso en la defensa del trabajo decente y queremos animar a los responsables en el Gobierno, a los sindicatos, organizaciones sociales, organizaciones empresariales y vecinos y vecinas de nuestros barrios a colaborar para:

 

- Poner en el centro a la persona, rompiendo la actual lógica de pensar y organizar el trabajo desde lo económico y los intereses de unos pocos.

- Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo: Distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidados, necesarios para el desarrollo de la vida.

- Luchar por condiciones dignas de empleo: Sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo.

- Articular de forma humanizadora el trabajo y el descanso.

- Luchar para que el acceso a DDHH como sanidad, vivienda, educación, etc. no esté condicionado a tener un empleo.

 

Toda sociedad está llamada a visibilizar y denunciar, a través de todos los medios al alcance, la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que esto supone. Todos y todas podemos hacer algo desde nuestras organizaciones y lugares de compromiso.