Carta del director de Cáritas

2020eko ekainaren 13a eta 14a

 

Estimada amiga, estimado amigo:

 

“La solidaridad no cierra”. Este ha sido el lema que ha hecho que Cáritas diera un paso adelante y se enfrentase a la grave crisis sanitaria y social con valentía. La situación nos ha sorprendido, ha generado incertidumbres y mucho sufrimiento, pero también nos ha exigido activar la generosidad poniéndonos al servicio de los demás: personas solas, familias sin recursos, personas sin hogar, menores con necesidad de apoyo... y además nos ha permitido aprender mucho y agradecer mucho.

 

Este gran “terremoto global ha resituado nuestra vida y nos ha puesto en el centro de atención el cuidado de las personas más frágiles, nos ha redescubierto el importante valor de los vínculos personales y comunitarios (familia, amigos, vecinos), nos ha demostrado crudamente nuestra fragilidad personal y social, ha puesto en evidencia la necesidad de reconstruir y reforzar el Bien Común.

 

La respuesta voluntaria ha sido extraordinaria. Es momento de dar gracias a Dios y realizar un reconocimiento cálido a los miles de personas que han mostrado su disponibilidad. Personas de nuestras comunidades  cristianas que no han  dudado que nuestro papel debía de estar centrado en el servicio y el cuidado de las más vulnerables.


 

Nos queda mucha tarea, ahora comienza la reconstrucción de muchas vidas que han quedado desprotegidas. De nuevo las personas y familias con menos apoyos van a sufrir las consecuencias de una situación económica muy complicada. Nuestra respuesta debe seguir siendo generosa, solidaria y cuidadosa.

 

Subrayamos en el cartel de campaña una frase del Papa Francisco: “Se necesitan personas perseverantes, que se enfrenten a las dificultades y se pongan al servicio de las demás”.

 

Ese sigue siendo nuestro reto al que como siempre te invitamos. Es momento de ponerse en marcha.

 

Recibid un cálido abrazo.


Carlos Bargos