Textos para pensar cinco minutos.........cada día

 

Pues si bien no corresponde a los discípulos del evangelio suscitar tales cambios si les incumbe no dejarlos pasar cuando se producen. Cuando el campo del mundo se remueve y se abren nuevos surcos, entonces hay que arrojar la semilla, exponiéndose uno mismo al viento de la historia.

 

Por desgracia, en demasiadas ocasiones ha ocurrido que los cristianos encerrados en una falsa interioridad o aferrados a las estructuras del pasado, no han sabido discernir las llamadas del espíritu en las fuerzas vivas que actúan en la historia de los hombres. Ello ha acarreado un perjuicio tanto para la Iglesia como para la sociedad. Pues tan sólo al contacto con las aspiraciones profundas de los hombres se renueva la Iglesia y se renueva la lectura del evangelio. Y, de igual modo, sólo a la luz de esta lectura renovada adquieren las demandas de la historia su verdadera talla humana. Que se produjera este encuentro entre el evangelio y la historia, es precisamente lo que confiere a Francisco de Asís su poder de irradiación. El evangelio, una vez más, puede incendiar la tierra de amor.

 

¿Qué ocurre en nuestros días? Vivimos, sin duda, en un período de profunda mutación. Se anuncia una nueva sociedad provocada por el “salto tecnológico”. Toda la humanidad se ve afectada y se encuentra como en gestación. En el corazón de esta gigantesca mutación resurge la cuestión candente de las relaciones sociales. Y en un mundo que cada vez se vuelve más estrecho, esta cuestión va a convertirse en la cuestión por excelencia. Se intenta hallar una nueva forma de vivir las relaciones humanas a través de un fenómeno creciente de socialización, a la vez prometedor e inquietante; prometedor por la toma de conciencia de una solidaridad a escala planetaria; inquietante por los mecanismos puestos en juego.

 

De este mundo en mutación se alzan, no obstante, grandes llamamientos, a menudo angustiosos: peticiones de más tolerancia y libertad, de más justicia, de más participación en la decisiones y las responsabilidades, de una paz más afianzada en lo derechos de las personas y de los pueblos.

Hoy, como en tiempos de Francisco estas llamadas parte del corazón de los pobres y de los pequeños. Son el grito de los hambrientos y oprimidos de todas las áreas. Estos hombres y mujeres son quienes llevan, en su carne martirizada y en su dignidad escarnecida, las verdaderas aspiraciones del hombre y el secreto del futuro del mundo.

 

 

Por eso fascina tanto la experiencia franciscana primitiva. La fraternidad que crearía hoy Francisco no sería ciertamente la misma que suscitó en el siglo XIII. Pero se caracterizaría por los mismos rasgos esenciales: rechazo del dominio ejercido por el dinero, búsueda de una comunidad humana fraterna, sentido y gusto por la persona concreta y singular, acogida y respeto de la naturaleza, todo ello vivido en una cercanía viva y fascinante a la humanidad de Dios.

“¿Cuál será la señal de que estas cosas 

ya están a punto de suceder?”

 

Hermann Rodríguez Osorio, S.J.*

 

En el último “Encuentro con la Palabra”, comentábamos cómo la vida es el lugar privilegiado en el que se nos revela el rostro de Dios. El Señor no es Dios de muertos, sino de vivos... y es en la vida donde nos comunica su proyecto. 

 

Por tanto, los cristianos no tenemos que consultar, como los griegos, el oráculo de los dioses, o como los asirios, las estrellas (astrología), o leer la mano, o el cigarrillo, etc. Para consultar lo que Dios quiere en nuestra vida personal, comunitaria y social, sólo tenemos que abrir los ojos y mirar... No negar la realidad, no traicionarla ni mentirnos acerca de ella. No ser como el avestruz que piensa que porque deja de mirar la realidad, metiendo la cabeza entre la arena, va a desaparecer el cazador. No se trata, pues, de difíciles jeroglíficos y adivinanzas; es sencilla; pero a veces las cosas son tan sencillas, que no las vemos; son tan simples, y tan cotidianas, que no les prestamos atención; por eso es fundamental tener ojos limpios y mirar sin miedo la realidad. 

 

Por algo Jesús, en un momento de inspiración y “lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: ’Te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste a los sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido” (Lucas 10,21). 

 

Esta fue la actitud fundamental de Jesús. Tener los ojos abiertos ante la realidad, ante las cosas sencillas de cada día, en las que descubría los planes de su Padre Dios. Jesús aprendió lo que aprendió sobre el Reino de Dios, mirando su vida y la vida de su pueblo

……. En estos elementos tan sencillos, descubrió Jesús lo que Dios le pedía y lo que Dios quería hacer con él y con toda la humanidad. No se trata de ver cosas distintas, nuevas, sino de mirar lo mismo, pero con unos ojos nuevos: “Pero Yahveh dijo a Samuel: (...) La mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero Yahveh mira el corazón» (1 Sam. 16, 7). Esta manera de mirar es lo que caracteriza a los profetas; una mirada que no es propiamente la del turista. Esta es la respuesta para la pregunta que le hacen al Señor en el evangelio de hoy:¿Cuál será la señal de que estas cosas ya están a punto de suceder? Ahí están. Sólo tenemos que abrir los ojos y mirar...

LA BUENA GENTE

 

José María Rodríguez Olaizola, SJ

 

No te sonríen

con blancura dentífrica,

desde las páginas de una revista.

No acaparan flashes

en los eventos de moda.

 

No reciben premios

en las galas con más glamour

ni las multitudes corean sus nombres

en el concierto de los poderosos.



 

Pero no lo necesitan,

para brillar con luz propia

en el baile de la historia.

 

Son el hombre justo, y la viuda pobre,

el profeta valiente y la mujer perdonada.

Son el peregrino que comparte su mesa 

y su palabra,

y el caminante que, en su fatiga,

bromea y canta.

Son el carpintero

y la muchacha, el alfarero y la criada,

el emigrante que no pierde la esperanza.



 

Son la buena gente, que en lo discreto,

transforma el duelo en danza.

 

 

La falsificación de cristianismo light………….

 

El cristiano es alguien que sigue a Cristo en la vida, le sigue en la muerte y le sigue en la resurrección.

 

            Es significativo que no fueron los propios cristianos quienes se dieron a sí mismo ese nombre; fueron los paganos de Antioquia quienes empezaron a llamarles “cristianos” (Hechos 11,26) porque veían en ellos personas que tenían “el aire de Cristo”. Los verdaderos cristianos eran y son aquellos cuya vida “hace visible” el Espíritu de Jesús. Pero son muchos desgraciadamente los que en vez de seguir a Cristo se contentan con admirarle (y hasta “adorarle”). Recuerdan la anécdota del capitán que, lanzándose desde la trinchera contra el enemigo, ordena a sus soldados que le sigan; y estos, sin moverse, le gritan con entusiasmo: ¡Bravo, capitán¡

 

            Hoy está de moda un cristianismo light, es decir, una religiosidad cómoda, poco exigente, coexistente con otras lealtades, que caracteriza a muchísimos creyentes de nuestros días.

 

            Lo malo es que frecuentemente ese cristianismo light acaba dando paso, con toda naturalidad, a la increencia, porque antes o después tales personas comprenden que su vida cambiaría muy poco sin “ese” Dios. Y un día deciden hacer la prueba: dejan de ir a misa y comprueban que no pasa “nada”, otro día dejan de creer y comprueban que tampoco pasa nada……

 

…… ocurre simplemente que el cristianismo cuando no es exigente, es lamentable.

 

Nota: escuchamos a Francisco:

 

EG 266.Pero esa convicción se sostiene con la propia experiencia, constantemente renovada, de gustar su amistad y su mensaje. No se puede perseverar en una evangelización fervorosa si uno no sigue convencido, por experiencia propia, de que no es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo, no es lo mismo caminar con Él que caminar a tientas, no es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra, no es lo mismo poder contemplarlo, adorarlo, descansar en Él, que no poder hacerlo. No es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo sólo con la propia razón. Sabemos bien que la vida con Él se vuelve mucho más plena y que con Él es más fácil encontrarle un sentido a todo. Por eso evangelizamos. El verdadero misionero, que nunca deja de ser discípulo, sabe que Jesús camina con él, habla con él, respira con él, trabaja con él. Percibe a Jesús vivo con él en medio de la tarea misionera. Si uno no lo descubre a Él presente en el corazón mismo de la entrega misionera, pronto pierde el entusiasmo y deja de estar seguro de lo que transmite, le falta fuerza y pasión. Y una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, enamorada, no convence a nadie.

 

 Adviento

 

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! 

 

Hoy la Iglesia inicia un nuevo año litúrgico, es decir, un nuevo camino de fe del pueblo de Dios. 

 

Y como siempre iniciamos con el Adviento. La página del Evangelio (cf. Mt 24, 37-44) nos presenta uno de los temas más sugestivos del tiempo de Adviento: la visita del Señor a la humanidad. La primera visita —lo sabemos todos— se produjo con la Encarnación, el nacimiento de Jesús en la gruta de Belén; la segunda sucede en el presente: el Señor nos visita continuamente cada día, camina a nuestro lado y es una presencia de consolación; y para concluir estará la tercera y última visita, que profesamos cada vez que recitamos el Credo: «De nuevo vendrá en la gloria para juzgar a vivos y a muertos». El Señor hoy nos habla de esta última visita suya, la que sucederá al final de los tiempos y nos dice dónde llegará nuestro camino. 

 

La palabra de Dios hace resaltar el contraste entre el desarrollo normal de las cosas, la rutina cotidiana y la venida repentina del Señor. Dice Jesús: «Como en los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día en el que entró Noé en el arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrasó a todos» (vv. 38-39): así dice Jesús. Siempre nos impresiona pensar en las horas que preceden a una gran calamidad: todos están tranquilos, hacen las cosas de siempre sin darse cuenta que su vida está a punto de ser alterada. El Evangelio, ciertamente no quiere darnos miedo, sino abrir nuestro horizonte a la dimensión ulterior, más grande, que por una parte relativiza las cosas de cada día pero al mismo tiempo las hace preciosas, decisivas. La relación con el Dios que viene a visitarnos da a cada gesto, a cada cosa una luz diversa, una profundidad, un valor simbólico. 

 

Desde esta perspectiva llega también una invitación a la sobriedad, a no ser dominados por las cosas de este mundo, por las realidades materiales, sino más bien a gobernarlas. Si por el contrario nos dejamos condicionar y dominar por ellas, no podemos percibir que hay algo mucho más importante: nuestro encuentro final con el Señor, y esto es importante. Ese, ese encuentro. Y las cosas de cada día deben tener ese horizonte, deben ser dirigidas a ese horizonte. Este encuentro con el Señor que viene por nosotros. En aquel momento, como dice el Evangelio, «estarán dos en el campo: uno es tomado, el otro dejado» (v. 40). Es una invitación a la vigilancia, porque no sabiendo cuando Él vendrá, es necesario estar preparados siempre para partir. 

 

En este tiempo de Adviento estamos llamados a ensanchar los horizontes de nuestro corazón, a dejarnos sorprender por la vida que se presenta cada día con sus novedades. Para hacer esto es necesario aprender a no depender de nuestras seguridades, de nuestros esquemas consolidados, porque el Señor viene a la hora que no nos imaginamos. Viene para presentarnos una dimensión más hermosa y más grande. 

 

Que Nuestra Señora, Virgen del Adviento, nos ayude a no considerarnos propietarios de nuestra vida, a no oponer resistencia cuando el Señor viene para cambiarla, sino a estar preparados para dejarnos visitar por Él, huésped esperado y grato, aunque desarme nuestros planes.

 

En un momento en que la complejidad de la vida política italiana e internacional necesita fieles laicos y estadistas de gran calidad humana y cristiana para el servicio del bien común, es importante redescubrir a Giorgio La Pira, una figura ejemplar para la Iglesia y para el mundo contemporáneo. Fue un testigo entusiasta del Evangelio y un profeta de los tiempos modernos; su actitud estuvo siempre inspirada por una perspectiva cristiana, mientras que su acción a menudo se adelantaba a sus tiempos.

 

……, ocupándose también la publicación de la revista Principi, en la que no faltaban las críticas al fascismo. Buscado por la policía de ese régimen, se refugió en el Vaticano, donde durante un período permaneció en la casa del Sustituto Mons. Montini, que lo estimaba mucho. En 1946 fue elegido en la Asamblea Constituyente, donde contribuyó a la redacción de la Constitución de la República Italiana. Pero su misión al servicio del bien común encontró su cumbre en el período en que fue alcalde de Florencia en los años cincuenta. La Pira tomó una línea política abierta a las necesidades del catolicismo social y siempre al lado de los últimos y de los sectores más frágiles de la población.

 

Queridos amigos, os animo a que mantengáis vivo y difundáis el patrimonio de acción eclesial y social del Venerable Giorgio La Pira; en particular, su testimonio integral de fe, el amor por los pobres y marginados, el trabajo por la paz, la puesta en práctica del mensaje social de la Iglesia y la gran fidelidad a las enseñanzas católicas. Todos estos son elementos que constituyen un mensaje válido para la Iglesia y la sociedad actual, respaldados por la ejemplaridad de sus gestos y de sus palabras.

 

Su ejemplo es inapreciable, especialmente para aquellos que trabajan en el sector público, que están llamados a estar alerta frente a esas situaciones negativas que san Juan Pablo II definió como «estructuras de pecado» (ver Carta Encíclica Sollicitudo rei socialis, 36). Se trata de la suma de factores que actúan en dirección opuesta a la realización del bien común y del respeto por la dignidad de la persona. Se cede a esas tentaciones cuando, por ejemplo, se busca exclusivamente el beneficio personal o de un grupo en lugar del interés de todos; cuando el clientelismo prevalece sobre la justicia; cuando el apego excesivo al poder bloquea de hecho el recambio generacional y el acceso a los jóvenes. Como decía Giorgio La Pira: «la política es un compromiso de humanidad y de santidad». Por lo tanto, es un camino exigente de servicio y responsabilidad para los fieles laicos, llamados a actuar cristianamente en las realidades temporales como enseña el Concilio Vaticano II (cf. Decreto sobre el apostolado de los laicos Apostolicam actuositatem, 4).

 

Hermanos y hermanas, el legado de La Pira, que conserváis en vuestras diversas experiencias asociativas, constituye para vosotros como un “puñado” de talentos que el Señor os pide que hagáis fructificar …. En su discurso vuestro presidente ha repetido dos veces la palabra “primavera”: hoy hace falta una “primavera”. Hoy hacen falta profetas de esperanza, profetas de santidad que no tengan miedo de ensuciarse las manos, para trabajar, para salir adelante. Hoy hacen falta “golondrinas”: sedlo vosotros.

 

Dios está cerca

 

 

¡Vamos, levantaos, se acerca vuestra liberación!

Hay signos a vuestro alrededor.

¿No los veis en el barrio, en la fábrica,

en la comunidad, en vuestra propia casa

y en vosotros mismos sin ir más lejos?

Restregaos los ojos,

mirad con esperanza el horizonte,

escuchad las buenas nuevas,

dejaos despertar por la brisa.

¡Dios está cerca!

 

¡Venga, levantaos, alzad la cabeza!

La gente se angustia por todo

y anda sin aliento, dando tumbos

de acá para allá, viviendo sin vivir,

echando a perder tu vida.

Se desviven en fuegos fatuos,

en espejismos de desierto

en vagas añoranzas.

recobrad el aliento.

¡Dios está cerca!

 

¡Ánimo, levantaos y permaneced despiertos!

No se os embote la mente o desboque el corazón

con tanta preocupación sobreañadida:

qué os pasará, qué haréis,

cuánto ganaréis, gastaréis,

cuándo sucederá y por qué,

cómo escaparéis de la red de la moda

o de la fiebre de las rebajas.

Nadad contra corriente.

¡Dios está cerca!

 

¡Hala, levantaos, y poneos en marcha con ilusión renovada!

Otead el horizonte.

Vivid atentos a los susurros,

a los lloros, gritos y risas

de la humanidad entera.

Dios está cerca.

Brotad a la vida.

Dejad lo vano y lo estéril.

Pedid fuerza para la espera.

¡Dios está cerca!

Ulibarri, Fl.

Evitar la actitud de mera “resistencia”

 

Hoy se habla a veces de que estamos en tiempos de resistencia. Se entiende lo que se quiere decir, porque son tiempos difíciles, pero no se trata de simplemente “resistir”; se trata de seguir viviendo la Misión en plenitud, a pleno pulmón. Es verdad que se puede hablar de una “espiritualidad del exilio”; pero en ella no se trata sólo de “aguantar”. A veces hay que hacerlo, como en las trincheras, pero no para quedarse en ellas (ésa es la tentación actual de la Iglesia, en la que están cayendo muchos sectores de ella), sino para seguir adelante. Y para seguir adelante no como antes, sino reestructurando fuerzas, renovando ideas y formas. Ésa es la verdadera espiritualidad del exilio. Eso fue lo que hizo el pueblo de Dios: comprendieron que ya no podía estar centrado todo en el templo, que ya no existía, sino en la comunidad. Y eso hizo Jesús desde la “crisis galilea”: se centró en la formación del grupo, de la comunidad, para el futuro. ¡Ahí hay un camino para nosotros, que tenemos que hacer nuestra propia reestructuración!

Credo

 

 

Creemos en Dios, Creador de un mundo no terminado,

que entre todos debemos hacer justo y solidario,

Creemos en Dios Padre, que nos ha hecho a todos iguales,

y no quiere que haya pobres ni diferencias entre unos pueblos y otros.

 

Creemos en Jesús, nuestro hermano mayor,

el proyecto de Dios hecho carne, plenitud del hombre,

que nos descubrió el amor de su Padre Dios

y nos enseñó a amarnos como hermanos, a compartir y ayudarnos.

Y que por predicarnos este mensaje, padeció la muerte de cruz.

Creemos en Jesús que sigue vivo en el seno de Dios y entre nosotros.

 

Creemos en el Espíritu de Dios que llevamos dentro

y nos impulsa a hacer el bien

y a luchar contra la pobreza, la incultura y las injusticias.

 

Creemos en la humanidad, fruto del amor de Dios,

y creemos que otro mundo es posible.

Creemos en la Comunidad de los que siguen e imitan a Jesús.

 

Creemos que después de esta vida, Dios nos acogerá

para vivir en Él por toda la eternidad, amén.

“(...) Anímense y levanten la cabeza, 

porque muy pronto serán libertados”

 

Hermann Rodríguez Osorio, S.J.*

 

Cuentan la historia de un soldado que se acerca a su jefe inmediato y le dice: “–Uno de nuestros compañeros no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo”. “–Permiso denegado –replicó el oficial–. No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto”. Haciendo caso omiso de la prohibición, el soldado salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo. El oficial, furioso, le gritó: ”–¡Ya le dije yo que había muerto! Dígame, ¿valía la pena ir allí para traer un cadáver arriesgando su propia vida?” Y el soldado moribundo respondió: “–¡Claro que sí, señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: ‘¡Estaba seguro que vendrías!". En estos casos es cuando se entiende que un amigo es aquel que se queda cuando todo el mundo se ha ido. Los verdaderos amigos no calculan costos, ni están midiendo gota a gota su propia entrega. Un verdadero amigo no sabe de ahorros, ni de moderaciones en la generosidad. “Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos” (Juan 15, 31), decía Jesús antes de su propia entrega hasta la muerte, y muerte de cruz.

 

Lo que realmente hace novedosa nuestra fe, con respecto a otras religiones, es que nuestro Dios se encarnó, se hizo hombre, compartió nuestra condición humana... No nos dejó abandonados al poder de nuestras limitaciones, sino que vino a rescatarnos de nuestras miserias personales y sociales. Esta es la esperanza que nos anima y por la cual tenemos que estar despiertos para saber reconocerla y recibirla el día que se acerque: “Tengan cuidado y no dejen que sus corazones se endurezcan por los vicios, ….. Estén ustedes preparados, orando en todo tiempo, para que puedan escapar de todas estas cosas que van a suceder y para que puedan presentarse delante del Hijo del hombre”.

 

Estas advertencias que nos presenta el evangelio de hoy, pueden ser leídas con temor y temblor, …….  Sin embargo, san Lucas está invitando precisamente a lo contrario; no a sentir miedo, sino a llenarse de alegría por lo que va a suceder: “Cuando comiencen a suceder estas cosas, anímense y levanten la cabeza, porque muy pronto serán libertados”.

 

Cuando nos sintamos hundidos en medio de las dificultades personales o sociales, y parezca imposible levantar la cabeza por la vergüenza y la desesperación; cuando ya no haya luces que iluminen nuestro camino en medio de la noche cerrada, podemos estar seguros, como el soldado aquel con el que comenzamos, que Dios no nos dejará abandonados en medio del campo de batalla. Podremos decirle a Dios: “¡Estaba seguro que vendrías!”, porque nuestro Dios vendrá, con toda certeza, a nuestro encuentro.

Shuchodolsky

en La pedagogía de la esperanza…  

 

bajo la superficie de esta vida se agitan movimientos revolucionarios y corrientes innovadoras. Nace la protesta contra la repetición. Surgen aspiraciones nuevas, necesidades nuevas, gustos nuevos. Abandonamos la rutina por el encanto de la innovación. ……

 

….. Nuestra vida se hace realidad por este carácter doble. Somos tal como somos pero también como seremos. Es así como se confirma la idea que tanto preocupó a Kierkegaard: el hombre debe ser siempre lo que es, pero no debe continuar siendo como es.

 

            Mis consideraciones sobre la educación contemporánea se fundan básicamente en la comprensión de este carácter doble de la vida social e individual, que demuestra el carácter “pluridimensional” de lo real y protege contra los errores del empirismo superficial. Porque lo real no es solamente lo que existe en formas diferentes y que nosotros vemos con nuestros propios ojos. Lo real es también lo oculto, lo confuso, lo que se está formando, lo que puede que exista o puede que desaparezca. Lo real es tanto lo que existe como lo que es posible…..

Javier Vitoria

 

 

…. denuncia la miopía de una ciudadanía con su «esperanza desvanecida», que se ha dejado secuestrar su mejor utopía (una humanidad libre en una sociedad justa y pacificada) por los encantos de los mercaderes y de los mercenarios; y que, al mismo tiempo, padece colectivamente algo que bien se podría denominar «el síndrome de Estocolmo» (la ideología dominante nos tiene subyugados, la ideología del tener). Señala también el estrabismo de muchos cristianos nostálgicos que entornan sus ojos hacia el pasado como si en él se hubiera garantizado mejor la salvación de Dios. Pero sobre todo el horizonte del Reino es una provocación que invita a caminar y a “organizar la esperanza” en este mundo.

 

          Vivimos, sin embargo, un momento histórico en el que resulta realmente problemático permanecer abiertos al futuro y constantes en la esperanza. Son tiempos en los que el cristianismo debe «salvar la esperanza» y ofertarla como su mejor contribución a la humanidad. No hacerlo significaría abandonar a su suerte a los hombres y mujeres de hoy. (Javier Vitoria)

 

 

Soñar el sueño de Dios

 

Hemos de convertirnos a la realidad desde el sueño del Dios Amor Incondicional. El destierro es la situación en la que vive el hombre. Y, por ello, esta historia siempre será un poco Babilonia para la humanidad.

 

Pero en estos momentos en los que se vive a flor de piel «el todavía tampoco» de la esperanza es urgente recordar y aceptar cordialmente el Sueño de Dios. Nuestro Dios ha soñado un futuro mejor para el hombre, y nadie como El está tan empeñado en que ese futuro se haga realidad. El cristianismo debe hacer suyo nuevamente el sueño bienaventurado de Dios e invertir en él la vida como lo hizo Dios mismo. Sólo aquel cristianismo que sueñe, será capaz de hacer realidad el sueño de las bienaventuranzas.

 

Señor, esperamos aprovechar el tiempo para aprender a ver.

 

Hecha en nuestros ojos unas gotas de colirios de fe para ver como Jesús que por todas partes veía “primaveras”.

 

Donde los fariseos contemplaban el “sábado” Jesús ya contemplaba el domingo, la fiesta.

 

Donde las gentes veían un leproso Jesús veía un hombre solo y necesitado, un hermano que acoger.

 

Mientras unos no vemos más que desgracias y muros otros ven corazones generosos y ventanas abiertas.

 

Mientras unos no vemos más que fracasos, imposibilidades otros, como el Señor o gracias al Señor, descubren oportunidades.

 

Mientras unos no vemos más que un olmo seco, nuestra sociedad, otros ven cómo le salen tiernas ramas que hablan de primavera, de novedad, de futuro.

 

Mientras unos no vemos más que maldad e injusticia en el mundo otros, al estilo de Jesús, ven brotes verdes, pequeños oasis de libertad y fraternidad, hospitales de campaña en que sanar heridas, hogares junto al fuego en que compartir la vida.

 

Mientras unos no ven más que ritos vacíos, sacra-mientos otras ven momentos de encuentro con el Señor en el misterio de la vida, oportunidades de beber y comer vida en abundancia.

 

Canto: abre nuestros ojos que podamos verte.

 

 

¿Pero qué son los

Círculos de Silencio?

 

Es una iniciativa comenzada por los franciscanos de Toulouse a finales de 2007 …. Los círculos pretenden ayudar a tomar conciencia, interiorizar y ser un elemento de interpelación a la sociedad sobre la situación de extrema gravedad que muchas personas sufren en Europa.

 

El Círculo de Silencio consiste en un movimiento no violento que apela a la conciencia de quienes hacen las leyes, de quienes las aplican... para hacer posible una política respetuosa con la dignidad de las personas.

            

Algunos fijan en mayo del 68 la fuente de la que manaron las protestas ciudadanas de la sociedad moderna...  de la vecina Francia salió esta iniciativa de denuncia social. Una propuesta que tiene sus raíces en la impronta cristiana y su vocación profética de denuncia. Esta prefiere el silencio a las algaradas, el diálogo al enfrentamiento, y la fidelidad mensual a las acciones puntuales y esporádicas. Es otro modo de entender la denuncia social. Quizá es un modo al que le resulte más fácil a los de juventud acumulada que a las nuevas generaciones. Pero …. es un modo válido de cambiar la sociedad, aunque solo sea haciendo un circulo de personas que se reúnen en silencio. Solo hace falta saber si los resultados serían mayores si el círculo fuese mayor, pero eso depende de todos.

 

En nuestra Diócesis se celebran los Círculos de Silencio en Bilbao, Portugalete, Barakaldo, Galdakao y Durango los últimos miércoles de mes a las 19.30, impulsados desde distintas realidades, en conexión con la pastoral de migraciones.

 

En Portugalete nos reunimos en el Círculo de Silencio, en la calle Gregorio Uzquiano los últimos miércoles de mes a las 19.30h.

 

Compartimos la iniciativa de Vitoria que además de la denuncia y sensibilización incorpora propuestas concretas de cambio.

Los colectivos que asumen convocar y organizar los CIRCULOS DE SILENCIO en Vitoria-Gasteiz, lo hacen como herramienta para…

Denunciar las injusticias contra las personas empobrecidas desde la realidad y desde la acción que hacemos y conocemos / Promover el cambio social y potenciar la transformación personal de cada miembro del círculo /  Ser un lugar de referencia para poder encontrarse con realidades injustas, personalizarlas desde el silencio y denunciarlas públicamente. Non solum sed etiam (no solo sino también).

 

Esta plataforma ciudadana ha emitido una nota en la que hace un repaso de sus seis años de lucha silenciosa y desarrolla la demanda que ahora figura en su pancarta, la que cada primer jueves de mes marca el motivo de la concentración.

 

       En la nota señalan cómo “sus reivindicaciones han transitado por campañas diferentes, siempre encabezadas por la consigna “En esta ciudad hay personas que”. Así, las denuncias se han centrado en la inacción política y gubernamental para con las “personas que no cobran a tiempo” (por los retrasos de Lanbide o los retrasos en las becas), “personas que no pueden dejar la prostitución” (por la ausencia de planes municipales específicos eficaces), “personas que no son acogidas por el SMUS” (por la saturación del servicio municipal de urgencias sociales).

 

La campaña actual se presenta con el lema “En esta ciudad hay personas a quienes nadie les alquila una vivienda”. “la Plataforma denuncia la discriminación que sufren las personas extranjeras y las personas sin recursos en búsqueda de un piso o habitación en que vivir... la xenofobia y la aporofobia se han instalado ... la Plataforma pide al Gobierno Vasco que actúe para poner fin a los abusos que se están cometiendo impunemente en materia de alquileres; que aumente el parque de pisos alquilables; y que haga una oferta de alquiler de vivienda, con precios y requisitos accesibles para las personas de colectivos más vulnerables. Desde la Plataforma también se pide a las inmobiliarias que cumplan con sus códigos deontológicos de no discriminar en el ejercicio del servicio público que proporcionan.”

Felices, 

ü  los que deciden actuar, 

ü  los que no esperan a saber con certeza lo que había que hacer, 

ü  los que no esperan a que alguien haga la música para aplicar ellos copiando nueva letra, 

ü  los que están cerca de las crisis donde se resultan las nuevas síntesis de hechos e ideas. 

 

 

Esos son los que hacen caminar al mundo. 

 

Mientras tanto, otros esperan para andar cuando haya autopistas y todo sea claro, limpio y sin problemas. Pero éstos empujan el carro de la historia unos cuantos metros cada jornada por el camino difícil del esfuerzo y la incomprensión.  

 

Otros resisten el futuro, para asegurarse mejor, para garantizarse y estar bien colocados ante logros y fracasos. Pero éstos cargan con el pesado fardo de los errores cometidos por todos los que hacen y fabrican este mundo nuevo.   

 

Otros critican cuanto realizan los demás, desde su torreón almenado, apelando a criterios de papas y concilios, si hace falta. Pero éstos hacen posible que los próximos papas y concilios iluminen y confirmen soluciones que andan inventando para los problemas que los hombres padecen.   

Otros condenan en nombre de antiguallas y seguridades. Pero estos confían el resultado de su fe en el hombre y el futuro de la tierra. Lo ejecutan. Aun manchándose. 

 

¡Felices! 

 

Ellos son los obradores. Alfareros de la humanidad como Dios. 

El baile de la obediencia

«Hemos tocado la flauta y no habéis bailado.»(Mt 11,17)

 

Es el 14 de julio.

Todo el mundo va a bailar.

Por todas partes, desde hace meses, desde hace años, el mundo baila.

Cuanto más se muere, más se baila,

olas de guerras, olas de baile.

 

Realmente hay mucho ruido.

La gente seria está acostada.

Los religiosos recitan los maitines de 

san Enrique, rey.

Y yo pienso en otro rey, 

en el rey David que bailaba frente al Arca.

 

Porque si hay mucha gente santa 

a quien no le gusta bailar,

Hay muchos santos que han sentido la necesidad de bailar,

Tan felices estaban de vivir. 

Santa Teresa con sus castañuelas.

San Juan de la Cruz con un niño Jesús 

en los brazos,

y san Francisco, delante del papa.

 

Si estuviéramos contentos de ti, Señor,

no podríamos resistir 

a esa necesidad de danzar 

que desborda el mundo

y llegaríamos a adivinar

qué danza es la que te gusta hacernos danzar,

siguiendo los pasos de tu Providencia.

Porque pienso que debes estar cansado

de gente que hable siempre de servirte

con aire de capitanes;

de conocerte con ínfulas de profesor; 

de alcanzarte a través de reglas de deporte;

de amarte como se ama un viejo matrimonio.

 

Y un día que tenías unas pocas ganas de otra cosa

inventaste a San Francisco

e hiciste de él tu juglar.

 

Y a nosotros nos corresponde dejarnos inventar

para ser gente alegre que dance su vida contigo.

Para ser buen bailarín, contigo o con cualquiera,

no es preciso saber adónde lleva el baile.

 

Hay que seguir, 

ser alegre,

ser ligero

y, sobre todo, no mostrarse rígido. 

No pedir explicaciones,

de los pasos que te gusta dar. 

 

Hay que ser como una prolongación,

ágil y viva de ti mismo 

y recibir de ti la transmisión del ritmo de la orquesta.


  (del Vatican News)

 

Al celebrar la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta, el Pontíficese refirió en su homilía al tiempo de Adviento como una ocasión para comprender plenamente el nacimiento de Jesús en Belén y para cultivar la relación personal con el Hijo de Dios

 

El tiempo de Adviento tiene "tres dimensiones": pasado, presente y futuro. 

 

En su homilía del primer lunes de diciembre el Papa Francisco recordó que este tiempo - que comenzó precisamente ayer, primer domingo de Adviento - es propicio "para purificar el espíritu, para hacer crecer la fe con esta purificación"…….. "cuando estamos acostumbrados - reafirmó - perdemos esa fuerza de la fe, esa novedad de la fe que siempre se renueva".

 

Que la Navidad no sea mundana

 

El Papa Bergoglio subrayó que la primera dimensión del Adviento es el pasado, "la purificación de la memoria". De ahí que haya afirmado: "Recordar bien que no ha nacido el árbol de Navidad", que ciertamente es un lindo "signo", pero recordar que "ha nacido Jesucristo".

 

Ha nacido el Señor, ha nacido el Redentor que ha venido a salvarnos. Sí, la fiesta... nosotros siempre corremos peligro, tendremos siempre en nosotros la tentación de mundanizar la Navidad, mundanizarla... cuando la fiesta deja de ser contemplación - una bella fiesta de familia con Jesús en el centro - y comienza a ser fiesta mundana: hacer las compras, los regalos y esto y aquello... y el Señor permanece allí, olvidado. También en nuestra vida: sí, ha nacido, en Belén, pero... Y el Adviento es para purificar la memoria de aquel tiempo pasado, de aquella dimensión.

 

Purificar la esperanza

 

Además, el Adviento sirve para "purificar la esperanza", para prepararse "al encuentro definitivo con el Señor".

 

Porque aquel Señor que ha venido, ¡volverá! Y volverá para preguntarnos: "¿Cómo fue tu vida?". Será un encuentro personal. Nosotros, el encuentro personal con el Señor, hoy, lo tendremos en la Eucaristía y no podemos tener un encuentro así, personal, con la Navidad de hace dos mil años: tenemos la memoria de aquello. Pero cuando Él vuelva, tendremos aquel encuentro personal. Es purificar la esperanza.

 

El Señor llama cada día a nuestro corazón

 

Por último, el Papa Francisco invitó a todos a cultivar la dimensión cotidiana de la fe, no obstante, las preocupaciones y los tantos trabajos excesivos, custodiando la propia "casa interior". Sí, porque en efecto, nuestro Dios, es el "Dios de las sorpresas" y los cristianos deberían vislumbrar cada día los signos del Padre Celestial, lo que nos dice hoy.

 

Y la tercera dimensión es más cotidiana: purificar la vigilancia. Vigilancia y oración son dos palabras para el Adviento; porque el Señor que se ha encarnado en la Historia en Belén; vendrá, al final del mundo y también al final de la vida de cada uno de nosotros. Pero viene cada día, en cada momento, en nuestro corazón, con la inspiración del Espíritu Santo.

 

La destrucción de Europa

 

Antonio Elorza

 

----. No se trata de una revolución, sino de un motín, de una revuelta. Eso sí, de graves consecuencias para Francia y para Europa, habida cuenta del papel desempeñado por Macron como segundo pilar de la construcción europea al lado de la ya erosionada Merkel. Aunque pensemos solo en el terreno electoral, cabe ya vaticinar que las próximas europeas registrarán un avance sustancial de la antieuropa populista, de los enemigos de la Unión, y un desgaste cada vez mayor del vértice europeísta. Un camino de destrucción.

 

Las elecciones se encuentran, sin embargo, en el centro del problema europeo, y no por la secuencia o las previsiones de resultados negativos, sino porque vienen siendo desde hace décadas, y especialmente desde que se produjo la Gran Regresión, el punto débil de la democracia. No porque dejen de ser necesarias….sino al reducir el ejercicio de la democracia al momento esencial del voto que elige a los futuros dirigentes; atendiendo a criterios de marketingpolítico. Y sobre todo con olvido de que desde la polis griega ese caminar de la democracia implica una participación efectiva de los ciudadanos en el proceso político, la isonomía, así como la precondición de ser informados con anterioridad sobre las decisiones y en este terreno intervenir mediante la libertad de expresión sobre las mismas, la isegoría.

 

Ambos requisitos faltan dramáticamente hoy en el mundo democrático, y sus efectos son dobles. Por un lado, tiene lugar un inevitable distanciamiento entre los titulares del poder y unos ciudadanos, reducidos a masa manipulable en las elecciones: nada tiene de extraño que luego se comporten como masa y compensen su frustración respaldando las ofertas populistas. Por otro, el edificio piramidal resultante suprime los niveles de comunicación antes establecidos entre la base y el vértice. Según advirtiera Tocqueville, en seguimiento de la doctrina de Montesquieu sobre los poderes intermedios, la ausencia de esos cauces da lugar a un despotismo democrático, perfectamente ajustado a las exigencias del populismo, pero mucho menos a una democracia, aunque esta sea presidencialista.

 

La fragilidad del marco político europeo agudiza las repercusiones de un fenómeno mundial. Nos referimos al cansancio de la democracia, teorizado por David van Reybrouck, observable tanto en episodios concretos, caso del Brexit, 

 

… Menos del 30% de los europeos confían en sus parlamentos nacionales, por no hablar de los partidos y los Gobiernos.---, crecen la pasión política y la preferencia por liderazgos fuertes. Es un mundo de "ciudadanos desencantados y pobremente informados", con la creciente desigualdad como telón de fondo del malestar.

 

Al declarar su apoyo a los chalecos amarillos, Alain Filkienkraut apunta como causa al desprecio permanente de la izquierda, Macron aquí incluido, hacia los problemas de "inseguridad económica y cultural" que afectan a amplios sectores sociales.  ……Hoy por hoy, Macron está quemado.

 

La amplia satisfacción que rodea a su hundimiento, desde los insumisos de Mélenchon a los republicanos y a Le Pen, debiera atenuarse, por lo menos entre los demócratas, a la vista de lo que este fracaso representa para la propia democracia en Francia y en una Europa amenazada en distintos frentes, desde la economía y la cohesión interna de la Unión, a la agresividad imparable de Putin. (Antonio Elorza)

Andalucía: Mayoría absoluta de quienes no votaron a nadie

 

David Bollero

 

El resultado de las elecciones en Andalucíano sólo es desesperanzador por el ascenso de la derecha y la extrema derecha, sino por lo poco que parece importarles a los andaluces y las andaluzas quiénes rigen el destino de su Comunidad.Más de 4 de cada 10 personas prefirieron ayer estar de cañas al sol, sentad@s en sus poltronas o importándoles un carajo quién gestionará su Sanidad, su Educación, sus Servicios Sociales, su modelo productivo… Pues bien, ahora,  durante cuatro años, serán ellos quienes le importen un carajo a los que llevarán las riendas de Andalucía.

 

El nivel de los partidos políticos es pobre. Lo es cuando en sus primeras valoraciones no ponen el énfasis mayor en cómo más de 2,7 millones de personas de un total de 6,4 no votaron a ningún partido. Si calculamos los porcentajes de apoyo real considerando esas cifras, el PSOE no cuenta con un 27,95% de apoyos, sino de un 15,7%. Ciudadanos, que tantas ansias tiene de hacerse con el poder, 10,2% y la amenaza de Vox, 6%.

 

Estaría muy bien que todos los partidos hicieran una autocrítica, no sólo por qué la mayor parte de ellos se ha pegado la hostia que se han pegado: PSOE ha perdido más de 400.000 votos; la pérdida de votos del PP, a pesar de su júbilo, supera los 316.000 votos; Adelante Andalucía, casi 280.000 votos…También sería muy positivo que asumieran la responsabilidad que les toca en una abstención tan elevada…

 

Sin embargo, hay que poner también el énfasis en esas 2,6 millones de personas que ni siquiera votaron. Si pobre fue la participación en 2015, más pobre lo ha sido esta vez, a pesar de la amenaza de la extrema derecha (que, como nos ha enseñado Pablo Casado, no sólo viene por Vox). Esas personas también tienen una cuota de responsabilidad en el ascenso de la derecha y la extrema derechaen las instituciones, que no les quepa la menor duda.

 

------ Lejos de resignarnos al ascenso de la extrema derecha, la gente de bien seguiremos plantando cara, luchando cueste lo que cueste para que no impongan sus ideales fascistoides. Hay una diferencia crucial entre ser demócrata y utilizar la democracia. Vox es de los segundos.

 

Confío en que lo sucedido en Andalucía, al menos, sirva para que esos cerca de 11 millones de personas que en las últimas elecciones generales no apoyaron a ningún partido tomen conciencia de que no votando, también votan, que incluso quienes dicen “yo soy apolític@”“a mí no me importa la política”serán las víctimas de sus propios actos. A partir de hoy, lo sabrán esos cerca de 2,7 millones de votantes andaluces que no tomaron partido, serán sus propias víctimas.

La abuela de mi amigo

  

Hermann Rodríguez Osorio, S.J.*

 

Hace algunos días un amigo me contaba la historia de su abuela que bordaba unos manteles muy hermosos. “Cuando era niño me quedaba junto a ella las tardes enteras charlando mientras sus hábiles manos danzaban en perfecta armonía con los hilos y las telas. Su estado de ánimo variaba dependiendo del día. A veces estaba alegre y conversadora; otras, lucía seria y silenciosa. Y de vez en cuando se quejaba más de la cuenta. Sin embargo, siempre, sin importar el día, cosía con la misma mística. Frecuentemente la encontraba en su silla, dormitando, con la cabeza inclinada levemente hacia adelante, pero aferrada con firmeza a su tejido. Durante semanas sus bordados me parecían extraños y confusos, puesto que mezclaba hilos de distintos colores y texturas, que se veían en completo desorden. Cuando le preguntaba qué estaba tejiendo o bordando, sonreía y gentilmente me decía: –Ten paciencia, ya lo verás. Al mostrarme la obra terminada, me percataba que donde había habido hilos de colores oscuros y claros, resplandecía bordada una linda flor o un precioso paisaje. Lo que antes parecía desordenado y sin sentido, se entrelazaba creando una hermosa figura. Me sorprendía y le preguntaba: –Abuela, ¿cómo lo haces? ¿Cómo puedes tener tanta paciencia? –Es como la vida –respondía–. Si te fijas en la tela y los hilos en su estado original, se asemejarán a un caos, sin sentido ni relación, pero si recuerdas lo que estás creando, todo tendrá sentido”. 

 

Que, en estos días de adviento, podamos preparar nuestras vidas para que seamos capaces de reconocer, como Juan, o como la abuela de mi amigo, los planes de Dios en medio de los hilos caóticos de nuestra historia personal y colectiva.

 

La mujer vestida de sol:

 

¿Mariología o esperanza del pueblo que sufre?

 

Ariel Álvarez Valdés

 

El capítulo 12 del Apocalipsis describe una impresionante visión en la que una Mujer está a punto de dar a luz, mientras un dragón rojo busca devorar al niño en cuanto nazca. El relato dice así:“Un gran signo apareció en el cielo: una Mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Está embarazada y grita con los dolores del parto, por el sufrimiento de dar a luz. Luego apareció otro signo en el cielo: un gran Dragón Rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y con una corona en cada una de sus cabezas. Con la cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las lanza sobre la tierra”.

 

La tensión de la escena aumenta en el párrafo siguiente: “El Dragón se detuvo justo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo tan pronto como naciera. Y la Mujer dio a luz un hijo varón, el cual ha de gobernar a todas las naciones con cetro de hierro. Pero su hijo le fue arrebatado y llevado ante Dios y ante su trono. Y la Mujer huyó al desierto, donde Dios te había preparado un lugar, para ser allí alimentada durante 1.260 días” (12:1-6).

 

Los que han leído alguna vez esta página del Apocalipsis se han preguntado: ¿quién si no la Virgen María puede ser esta mujer que aparece radiante en el cielo, brillando como el sol y rodeada de las estrellas y la luna? ¿A quién más puede referirse aquí el autor, si hasta dice que su hijo es el Mesías que va a gobernar a todas las naciones, es decir, Jesucristo?

 

Así razonaron durante siglos los intérpretes de la Biblia. Incluso los Santos Padres al comentar este capítulo veían, en esa Mujer, la figura escondida de María. Y en esta interpretación se basaron los artistas y los pintores cristianos que más tarde representaron a María en sus obras de arte.

 

Pero actualmente los biblistas ya no piensan así. Han encontrado algunas imprecisiones e incoherencias en esta opinión.

 

En primer lugar, el Apocalipsis dice más adelante que cuando el Dragón vio frustrada su intención de devorar al niño, “se fue a hacer la guerra al resto de los hijos de la Mujer” (12:17). ¿Cuáles son los otros hijos que tuvo María?

 

Además, el libro describe a la Mujer gritando y sufriendo terribles dolores de parto. Jamás la tradición de la Iglesia presentó a María (ni en cuadros, ni en relatos, ni en iconos, ni en pinturas, ni de ninguna manera) con dolores de parto (aun cuando debió haberlos tenido). ¿Por qué aparece aquí representada de un modo tan inusual?

 

EXTRAÑAS MUJERES

 

Otro detalle extraño del relato es que, apenas la Mujer dio a luz al niño, este fue llevado inmediatamente al cielo para que el Dragón no pudiera devorarlo. ¿Cómo puede decir aquí, si se refiere al parto que María tuvo en Belén, que Jesús murió apenas hubo nacido?

 

También cuenta que la Mujer huyó al desierto para ser cuidada y alimentada por Dios. Pero ¿cuándo huyó la Virgen María al desierto, si las noticias que tenemos sobre ella nos informan que después de la muerte de Jesús permaneció en Jerusalén viviendo en tranquila oración junto a los apóstoles (Hch 1:14)?

 

Vemos, pues, cómo los estudiosos encuentran hoy serios problemas cuando quieren identificar a la misteriosa Mujer del capítulo 12 con María. Y hay otras dificultades, como por ejemplo, ¿por qué el autor del Apocalipsis describe a María vestida de sol, con una corona de estrellas y la luna a sus pies, en una época en que María aún no era venerada ni honrada por la Iglesia como lo es hoy? ¿Qué tiene que ver María con las águilas, para que diga que le dieron a ella dos alas de águila cuando huyó al desierto (12:14)?

 

Estas razones han hecho que hoy los biblistas busquen una interpretación más segura para identificar a la Mujer del Apocalipsis.

 

Ante todo, debemos notar que el autor al presentarla comienza diciendo: “Un gran signo apareció en el cielo”. Por lo tanto, de entrada nos advierte que la Mujer que va a aparecer no es una mujer real, sino un signo, es decir, simboliza algo. Pero ¿a quién?

 

Ahora bien: cada vez que en el Apocalipsis aparece una mujer, en realidad se trata de una ciudad, o de un pueblo, o de un grupo humano personificado. Por ejemplo, la gran Prostituta vestida de púrpura (17:1-4) simboliza la ciudad de Roma (17:18). La Novia bajada del cielo (21:2) simboliza Jerusalén (21:10). La profetisa Jezabel (2:20) simboliza una secta peligrosa de la ciudad de Tiatira.

 

Por lo tanto, la mujer vestida de sol debe ser también un grupo, no una persona.¿Pero qué grupo? La respuesta acertada es: el pueblo de Israel. Y entonces sí, los detalles misteriosos que no encajaban al imaginar que la Mujer representaba a la Virgen María, se aclaran y encuentran su explicación.

 

LA MUJER Y EL NACIMIENTO DE SU HIJO

 

Si la Mujer del Apocalipsis es el pueblo de Israel, se entiende por qué aparece vestida de sol y con la luna a sus pies: porque así se solía describir a Jerusalén en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, el libro de Isaías dice: “Tu sol no se ocultará jamás, ni tu luna perderá su luz, porque yo, el Señor, seré tu luz eterna” (60:20). Y también: “La luna te alumbrará como el sol, y el sol te rodeará siete veces más fuerte” (30:26). Y en el Cantar de los Cantares se lee: “¿Quién es esta que se asoma, hermosa como la luna y radiante como el sol?” (6:10). Todos los lectores sabían, pues, que se hablaba de Jerusalén.

 

Se entiende, además, por qué lleva una corona de doce estrellas en la cabeza. Porque las doce estrellas representan a la mentalidad judía las doce tribus del pueblo de Israel (Gn 37:9).

 

También se aclara ahora por qué la Mujer llevaba un niño en su vientre y daba a luz en medio de fuertes dolores de parto: la metáfora del alumbramiento es muy empleada en el Antiguo Testamento para referirse al pueblo de Israel cuando atravesaba situaciones difíciles en su historia.

 

Así, leemos en Isaías 26:17“Como mujer encinta cuando llega al parto, que se retuerce y grita en sus dolores, así éramos nosotros”. Y en Isaías 42:14“Como una mujer en medio del parto grito, gimiendo y jadeando entrecortadamente”. Y el profeta Miqueas exclama: “Retuércete y grita, ciudad de Sión, como una mujer con dolores de parto ”(4:10). Se trata, pues, de una imagen muy usada por los antiguos profetas.

 

Y al ser el pueblo de Israel (y no la Virgen María) la Mujer del Apocalipsis, se entiende por qué aparece dando a luz a Jesucristo (v.5): porque Jesús es descendiente del pueblo hebreo y, por lo tanto, hijo de esta “Mujer”.

 

Con esta interpretación se aclara, además, la curiosa presentación que el libro hace de la vida de Jesucristo. Dice que apenas nace, el Niño sube al cielo (en la Ascensión), como si los años que vivió y predicó Jesús en la tierra no hubieran tenido ninguna importancia. Pero si esta Mujer es simbólica (el pueblo de Israel), entonces aquí puede tratarse del nacimiento simbólico de Jesús: su resurrección, es decir, su nacimiento a la vida eterna, como enseñaban los primeros apóstoles. Por lo tanto, lo que el autor está contando es cómo Jesús, luego de nacer —no en Belén, sino en su resurrección— fue llevado al cielo. Por esto no podía incluir los años de su vida pública entre estos dos acontecimientos.

 

Y se entiende, ahora, por qué la Mujer aparece en medio de los dolores de parto: porque así se denominaban los sufrimientos de los primeros discípulos frente a la muerte de Jesús. En efecto, en la última cena, viendo Él la tristeza en sus rostros, les dijo:“La mujer, cuando va a dar a luz, está triste porque le ha llegado la hora; pero cuando nace la criatura se olvida de los dolores de parto por la alegría de que un niño ha nacido en el mundo. También ustedes están tristes ahora, pero volveré a verlos y se alegrarán con una alegría que nadie les podrá quitar” (Jn 16:21-22). Jesús, pues, compara el dolor que sus discípulos sienten ante su muerte con los de una mujer ante el parto; y la alegría de su resurrección, con la del nacimiento de un niño. Exactamente la imagen que emplea aquí el Apocalipsis.

 

CON LAS ALAS DE ÁGUILA

 

Así, se clarifica el detalle de las alas de águila dadas a la Mujer para huir al desierto. Porque en el Antiguo Testamento las alas de águila simbolizan la protección y la seguridad que Dios daba a su pueblo para salvarlo en los momentos difíciles. Por ejemplo, cuando lo sacó de la esclavitud de Egipto y lo llevó hasta el monte Sinaí, Dios dijo:“Ya han visto lo que hice con los egipcios, y cómo a ustedes los llevé sobre alas de águila para traerlos hacia mí” (Ex 19:4).

 

Y cuando llegaron a la tierra prometida, luego de sortear innumerables dificultades, Dios les recordó: “Como el águila que vuela sobre sus polluelos, así el Señor extendió sus alas, los tomó y los llevó a cuestas” (Dt 32:11).El libro, pues, quiere decirnos que también ahora Dios sacará a su pueblo de todas las dificultades.

 

Otro rasgo que se aclara de esta Mujer, y que no se entendía cuando la identificábamos con María, es el de su huida al desierto. Tratándose del pueblo de Dios, todo está más claro. Como en el Antiguo Testamento Dios había llevado a su pueblo al desierto para ponerlo a salvo y protegerlo, tradicionalmente el desierto se convirtió en la imagen del cuidado y la protección de Dios. Por eso ahora la Mujer aparece llevada al desierto, para decirnos que Dios no ha dejado de cuidar a su pueblo.

 

Y se entiende, además, por qué la Mujer aparece alimentada por Dios en el desierto (v.6). Porque así como Dios había alimentado a su pueblo durante cuarenta años con el maná caído del cielo, también ahora su pueblo tiene un nuevo pan que lo fortalece en medio de las dificultades: la eucaristía.

 

EL ADVERSARIO DE JESUCRISTO

 

Nos falta, por último, dilucidar quién es, qué simboliza otro personaje de la visión: el gran Dragón Rojo de siete cabezas, siete coronas y diez cuernos, que busca devorar al niño y persigue a la mujer.

 

El color rojo simboliza en la Biblia la muerte, el dolor, la sangre derramada. El “gran” tamaño subraya su vigor. Las siete cabezas demuestran su inteligencia. Y las coronas significan la autoridad que aparenta tener.

 

Los cuernos representan su enorme Fuerza, ya que en el Apocalipsis el cuerno es símbolo de fortaleza. Pero el autor anota a propósito que sus cuernos eran diez. Y para el Apocalipsis el número diez significa algo humano, terrestre. Así Juan quiso decirnos que aunque la fuerza representada en los cuernos de este Dragón parece colosal, en realidad es solo una fuerza humana (diez). En cambio, pinta a Jesús en el capítulo 5 con siete cuernos (5:6), tres menos que el Dragón, porque el número siete simboliza lo divino, lo sobrenatural. Por lo tanto, el autor quiere advertirnos que a veces las apariencias engañan. Y que el poder de Jesucristo es superior al de cualquier otro personaje del mundo, aunque a veces las apariencias nos engañen.

 

Pero ¿quién es este Dragón Rojo? El texto no lo dice abiertamente. En el versículo 9, el autor nos da una pista, pues le da tres nombres: “la Serpiente antigua, el Diablo, y Satanás” (12:9). Ahora bien, en el Antiguo Testamento ni la Serpiente antigua del paraíso, ni el Diablo, ni Satanás son personajes históricos reales, sino que representan los males que padeció el pueblo de Israel. Por lo tanto, el Dragón Rojo tampoco simboliza a ningún personaje histórico real, ni rey, ni emperador, ni persona alguna que haya perseguido a los cristianos, sino que representa el mal en general, todos los males, el conjunto de las desgracias y padecimientos que el pueblo de Dios sufre a lo largo de su historia.

 

DIOS JAMÁS ABANDONARÁ A LOS SUYOS

 

El libro del Apocalipsis fue escrito en una época de mucho sufrimiento para la Iglesia cristiana. Persecuciones de toda clase, torturas, expulsiones de sus comunidades, rupturas familiares, discriminaciones sociales eran algunos de los muchos suplicios que debían atravesar los recién convertidos, si querían mantenerse fieles a Jesucristo.Y se preguntaban: ¿hasta cuándo aguantaremos? ¿Dios no hará nada para defendernos?¿Es posible seguir viviendo las enseñanzas de Jesús en una sociedad en la que el amor no vale nada y que privilegia el odio, la violencia y los intereses personales?

 

Juan les responde con esta maravillosa visióndel capítulo 12: la Mujervestida de sol, de luna y estrellas —es decir, el pueblo de Dios— ha dado a luz al Mesías y salvador Jesucristo. Ungran Dragón Rojo —el mundo del mal— ha intentado devorarlo, matándolo, pero no ha podido, porque Dios ha rescatado a su Mesías y lo ha llevado hasta Él, mediante la resurrección. Por esto ahora el Dragón, al verse fracasado, se ha vuelto contra la Mujer para perseguirla. Pero Dios ya ha dado a la Mujer alas de águila —le aseguró la protección— y la llevó al desierto garantizando su triunfo final. Allí la alimentará con la eucaristía, la fuerza de los cristianos, durante 1.260 días, es decir mientras dure el peligro.

 

Los lectores del Apocalipsis, torturados y diezmados, se sentían llenos de fuerza y de esperanzas, aun en medio de su dolor, al saberse identificados con esta magnífica Mujer. Pero con el paso de los siglos los cristianos, por su gran devoción a la Virgen, vieron en esta Mujer a María como una manera de homenajearla. Con lo cual se ha empobrecido el mensaje que Juan quería transmitir, ya que María, por estar en el Cielo, no necesita ninguna protección especial de Dios.

 

La nueva interpretación descubierta nos permite recuperar la buena noticia con toda su fuerza: Dios jamás abandonará a la Mujer —la comunidad cristiana— que sufre y padece los dolores de parto de cada día, en la dura tarea de dar luz un mundo mejor.

La cuestión del sentido

 

Javier Elzo

 

Por un lado, Macron es consciente de una Iglesia, en este caso la católica que, aunque en horas bajas ….., tiene una actitud y unos pronunciamientos a favor del compromiso de los católicos en la política.

 

Así, por ejemplo, cabe recordar aquí que los obispos franceses publicaron, en 2016, un gran documento que llevaba este título "En un mundo que cambia, reencontrar el sentido de lo político” que, de forma inusual en Francia, impensable en España, ocupó, a cinco columnas la portada de "Le Monde" y varias páginas en su interior cotidiano de la izquierda moderada (14/10/16).

 

En el apartado 7º de ese documento, bajo el epígrafe de "la cuestión del sentido", que recuerda plenamente a Paul Ricoeur, y que probablemente conoció Macron, leemos lo siguiente: "Desde hace unos cincuenta años, la cuestión del sentido ha abandonado gradualmente el debate político. La política se hizo gestión, en mayor medida proveedor y protector de los, cada vez más amplios, derechos individuales y personales, que de los proyectos colectivos. Discursos de gestión que acompañaron el progreso, el crecimiento, el desarrollo de nuestro país, pero sin preocuparse del para qué. La riqueza económica, la sociedad del consumo, han facilitado este distanciamiento de la cuestión del sentido. Desde mediados de la década de 1970, las dificultades económicas, la reducción de la riqueza, el aumento del desempleo, la incertidumbre debido a la globalización, han hecho este papel de simple gestor y árbitro cada vez más difícil, incapaz de responder a las preguntas más fundamentales de la vida en común. Un ideal de consumo, de lucro, de productividad, de Producto interno bruto, de comercios abiertos todos los días de la semana, no puede satisfacer las aspiraciones más profundas del ser humano que han de realizarse como persona en el seno de una comunidad solidaria".

 

Por un lado, Macron es consciente de una Iglesia, en este caso la católica que, aunque en horas bajas ….., tiene una actitud y unos pronunciamientos a favor del compromiso de los católicos en la política.

 

Así, por ejemplo, cabe recordar aquí que los obispos franceses publicaron, en 2016, un gran documento que llevaba este título "En un mundo que cambia, reencontrar el sentido de lo político” que, de forma inusual en Francia, impensable en España, ocupó, a cinco columnas la portada de "Le Monde" y varias páginas en su interior cotidiano de la izquierda moderada (14/10/16).

 

En el apartado 7º de ese documento, bajo el epígrafe de "la cuestión del sentido", que recuerda plenamente a Paul Ricoeur, y que probablemente conoció Macron, leemos lo siguiente: "Desde hace unos cincuenta años, la cuestión del sentido ha abandonado gradualmente el debate político. La política se hizo gestión, en mayor medida proveedor y protector de los, cada vez más amplios, derechos individuales y personales, que de los proyectos colectivos. Discursos de gestión que acompañaron el progreso, el crecimiento, el desarrollo de nuestro país, pero sin preocuparse del para qué. La riqueza económica, la sociedad del consumo, han facilitado este distanciamiento de la cuestión del sentido. Desde mediados de la década de 1970, las dificultades económicas, la reducción de la riqueza, el aumento del desempleo, la incertidumbre debido a la globalización, han hecho este papel de simple gestor y árbitro cada vez más difícil, incapaz de responder a las preguntas más fundamentales de la vida en común. Un ideal de consumo, de lucro, de productividad, de Producto interno bruto, de comercios abiertos todos los días de la semana, no puede satisfacer las aspiraciones más profundas del ser humano que han de realizarse como persona en el seno de una comunidad solidaria".

 

Pero, todo lo anterior, no quiere decir que la dimensión religiosa deba dirigir la acción política. Y, Macron, lo remarca con detalle. Esta frase de su discurso lo dice todo: "Al escuchar a la Iglesia, no nos encogemos de hombros. La escuchamos con interés, con respeto, e incluso podemos hacer nuestros muchos de sus puntos. Pero esta voz de la Iglesia, lo sabemos en el fondo Usted (se dirige al presidente de los Obispos de Francia) y yo, no puede ser mandataria ("injonctive" )...., solo puede ser cuestionadora ("questionnante").La iglesia no puede (ni debe, añado yo) conminar, ordenar, como lo hizo en el Estado de Cristiandad, la vida moral, social, política, desde sus presupuestos. Pero, tampoco acepta ser reducida al ámbito de la privacidad y de sus templos, siempre en el respeto a la autonomía de las realidades temporales que ya nos dijera Gaudium et Spes. Macron lo remacha con esta frase: "el estado y la iglesia pertenecen a dos órdenes institucionales diferentes, que no ejercen su mandato en el mismo nivel"

 

Como era de suponer este discurso ya ha levantado ampollas en el mundo político galo.

Los Cavadores: Una experiencia comunista cristiana

en la Inglaterra del siglo XVII.

 

Los Niveladoreseran gente de la clase media baja que adoptaron una postura de radicalismo democrático y una actitud religiosa de tolerancia y opuesta a cualquier Iglesia oficial, fuese episcopaliana o presbiteriana. No consiguieron imponer sus ideas, pero estas permanecieron latentes entre los elementos más progresistas de la sociedad inglesa: tuvieron vigencia en la mentalidad liberal de las clases populares.

 

Los niveladores querían implantar un régimen de igualdad social con la supresión de las diferencias sociales. Atacaban los privilegios de la nobleza y los monopolios; no atacaban la propiedad y la desigualdad que de ella se derivaba. La igualdad que defendían era ante la Ley: igualdad de derechos civiles y políticos.

 

El movimiento nivelador nunca tuvo unidad interna, y por ello es comprensible que dentro de él se ubicaran diversas tendencias. Algunos niveladores consideraron llegado el momento de no conformarse con pedir la igualdad política, sino pasar a pedir la igualdad económica, que de hecho, para ellos equivalía a salir de la miseria, porque eran gentes económicamente marginadas en los campos o en las ciudades. Se consideraron los verdaderos niveladores y su líder fue Gerrard Winstanley.

 

El objetivo de Winstanley fue crear una sociedad en la que los honrados y los débiles pudieran vivir sin ser explotados ni engañados. El domingo 1 de abril de 1647, Winstanley, con un grupo de niveladores, pasó a la acción directa ocupando unas tierras no cercadas en la colina de St.George, cerca de Londres, y comenzaron a cultivarlas en común. Por eso les llamaronlos Cavadores(Diggers). Pronto fueron unos cuarenta. La experiencia duró poco, porque fueron atacados por gentes vecinas una y otra vez. En el verano se mudaron a unas tierras no muy lejanas y volvieron a sufrir los mismos ataques, hasta que tuvieron que dispersarse.

 

El fracaso en la práctica de los cavadores fue quizá lo que estimuló a Winstanley a escribir folletos y dejar una interesante contribución a la Historia del Pensamiento. Los cavadores coincidían con los niveladores en basarse en elDerecho natural. La diferencia clave era que estos defendían  los derechos individuales, entre los que tenía primerísima importancia la propiedad, mientras que los cavadores defendían los derechos comunes a la subsistencia que se concretaban en el trabajo en común de la tierra.

 

Pero además del Derecho natural, en la base de la doctrina cavadora están las convicciones cristianas. En el tema del uso de los bienes materiales consideraban que la posesión de bienes en común es más perfecta que la propiedad privada. Para ellos, la propiedad privada era la causa de la miseria económica y social de muchos hombres. Porque unos se apropian de la tierra, otros se quedan en la miseria y no tienen más remedio que someterse a los propietarios. Para Winstanley, la propiedad fue introducida por Guillermo el Conquistador, que quitó las tierras a las comunas y la dio a los nobles.

 

Papa Francisco

 

 La vida cristiana es, ante todo, la respuesta agradecida a un Padre generoso. Los cristianos que solo siguen «deberes» denuncian que no tienen una experiencia personal de ese Dios que es «nuestro». Tengo que hacer esto, esto, esto... Solo deberes. ¡Pero te falta algo! ¿Cuál es el fundamento de este deber? El fundamento de este deber es el amor de Dios el Padre, que primero da, después manda. Poner la ley antes de la relación no ayuda al camino de la fe. ¿Cómo puede un joven desear ser cristiano, si partimos de obligaciones, compromisos, coherencias y no de liberación? ¡Pero ser cristiano es un viaje de liberación! Los mandamientos te liberan de tu egoísmo y te liberan porque está el amor de Dios, que te lleva adelante. La formación cristiana no está basada en la fuerza de voluntad, sino en la acogida de la salvación, en el dejarse amar: primero el Mar Rojo, después el Monte Sinaí. Primero la salvación: Dios salva a su pueblo en el Mar Rojo; después en el Sinaí les dice qué hacer. Pero aquel pueblo sabe que estas cosas las hace porque fue salvado por un Padre que lo ama. La gratitud es un rasgo característico del corazón visitado por el Espíritu Santo; para obedecer a Dios, primero debemos recordar sus beneficios. San Basilio dice: «Quien no deja que esos beneficios caigan en el olvido, está orientado hacia la buena virtud y hacia toda obra de justicia» (Regole brevi, 56). ¿A dónde nos lleva todo esto? A hacer un ejercicio de memoria: ¡cuántas cosas bellas ha hecho Dios por cada uno de nosotros! ¡Qué generoso es nuestro Padre Celestial! Ahora quisiera proponeros un pequeño ejercicio, en silencio, que cada uno responda en su corazón. ¿Cuántas cosas hermosas ha hecho Dios por mí? Esta es la pregunta. En silencio, que cada uno de nosotros responda. ¿Cuántas cosas hermosas ha hecho Dios por mí? Y esta es la liberación de Dios. Dios hace muchas cosas hermosas y nos libera.

 

SALMO 25

 

ti Señor, dirijo mi anhelo, 

a ti, mi Dios.

En ti confío, ¡no quedaré defraudada!

¡No triunfarán sobre mí mis enemigos!

Quien espera en ti no quedará defraudada,

queda defraudada quien traiciona sin motivo.

 

¡Cuánto deseo Señor que me muestres tus caminos!

Que me enseñes tus sendas,

que me guíes fielmente,

pues tú eres el Dios que me salva.

 

En Ti espero todo el día

por tu bondad, Señor.

Que tu ternura me acompañe,

que tu amor me renueve,

pues existes desde siempre.

 

No me olvido de las faltas de mi juventud,

¡que sienta tu amor envolviendo mi pecado!

Señor, por tu bondad.

 

Bueno y recto es el Señor,

muestra a los pecadores el camino,

conduce rectamente a la gente humilde

y a quien es pobre le enseña el sendero.

 

Amor y lealtad son las sendas del Señor,

para quien guarda su alianza y sus preceptos.

 

Por tu nombre, Señor,

perdonarás mis pecados por grandes que sean.

 

Cuando alguien respeta al Señor,

Él le indica el camino a seguir,

vivirá colmada de dicha

su estirpe poseerá la tierra.

El Señor se confía a quien lo respeta,

lo va instruyendo con su alianza.

 

Mis ojos están fijos en el Señor

que sacará mis pies de la trampa.

 

Ay si sintiese tu mirada amorosa sobre mí,

pues me siento sola y desdichada!

 

La angustia crece en mi corazón,

¿cuándo me librarás de mis tormentos?

 

Tú miras mi aflicción y mi penar

tú perdonas todos mis pecados.

 

Mira cuántos son mis enemigos,

la violencia del odio que me tienen.

 

Sé que encontraré en ti, Señor, vida y salvación,

que no me avergonzaré por confiar en ti.

 

Integridad y rectitud me ampararán porque espero en tí.

 

¡Señor, Señor, lucharé a tu lado

Para que todo el pueblo se vea libre de tus angustias!

 

 

La transformación del amor.

 

La prolongación de la vida hace que se produzca algo que no era común en otros tiempos: la relación íntima y la pertenencia mutua deben conservarse por cuatro, cinco o seis décadas, y esto se convierte en una necesidad de volver a elegirse una y otra vez. Quizás el cónyuge ya no está apasionado por un deseo sexual intenso que le mueva hacia la otra persona, pero siente el placer de pertenecerle y que le pertenezca, de saber que no está solo, de tener un «cómplice», que conoce todo de su vida y de su historia y que comparte todo. Es el compañero en el camino de la vida con quien se pueden enfrentar las dificultades y disfrutar las cosas lindas. Eso también produce una satisfacción que acompaña al querer propio del amor conyugal. No podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, sí podemos tener un proyecto común estable, comprometernos a amarnos y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad. (Amoris laeticia 163) 

  

El amor es paciente, es servicial; 

el amor no tiene envidia, 

no hace alarde, 

no es arrogante, 

no obra con dureza, 

no busca su propio interés, 

no se irrita, 

no lleva cuentas del mal, 

no se alegra de la injusticia,

 sino que goza con la verdad. 

Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta» (1Co13,4-7)

 

Publico 5 diciembre 2018

 

Cuarenta años después de la aprobación de la carta magna aparecen sobre la mesa una serie de evidentes deficiencias en torno a los derechos sociales. Unas deficiencias que han sido señaladas por la eclosión que significó el 15M y que siguen siendo reivindicadas por distintas organizaciones y movimientos políticos, sociales y sindicales que instan a los poderes a blindar unos derechos sociales, que la crisis dejó en evidencia……... Ahora, 40 años después de la aprobación de la carta magna, parece el momento para que las fuerzas políticas se sienten, discutan y acuerden cómo blindar los derechos sociales de los ciudadanos.

 

María Eugenia Rodríguez Palop, Profesora Titular de Filosofía del Derecho en la Universidad Carlos III, responde de manera clara y contundente: “La Constitución no es en absoluto satisfactoria desde el punto de vista de la protección de los derechos sociales”. ¿El motivo? “A través del artículo 53 se establece una jerarquización entre derechos sociales y lo que llamaríamos derechos civiles, anteponiendo estos últimos a los primeros”.

 

Precisamente, una de las vías abiertas para blindar los derechos sociales que proponen los expertos contactados por Públicopasa por modificar ese artículo, el 53, para que dejen de existir derechos de primera y de segunda. O lo que es lo mismo, que todos puedan judicializarse, lo que otorgaría mayores garantías a la ciudadanía. ….

 

“Desde los inicios, la Constitución no se ha cumplido en la parte social, porque no ha habido voluntad de hacerlo. En otras palabras, no se toman en serio los derechos sociales tal como fueron configurados”, apunta desde la Universidad de Alicante la profesora de Derecho Constitucional Ainhoa Lasa, quien incide en un asunto de sobrada actualidad: “Se hace mucho hincapié en la unidad e indivisibilidad del Reino de España, pero muy poco se pone el acento en la igualdad estructural, que es lo que realmente hace que un país en su conjunto —o un conjunto de estados— funcione y avance”. 

 

Por tales motivos, Rodríguez Palop destaca que “los derechos sociales, por mor del artículo 53, necesitan una legislación que los desarrolle para ser judicializables, algo que no sucede con los derechos civiles”. De esta manera, “en caso de violación de un derecho civil uno puede recurrir directamente al Tribunal Constitucional, mientras que en el caso de las violaciones de los derechos sociales —con algunas excepciones— no son objeto en ningún caso de recurso de amparo”.

 

Por tanto, para blindar los derechos sociales, con esta Constitución en la mano, se pueden intentar, al menos, dos vías. Por una parte, modificar el artículo 53 que, en la práctica, es el que separa los derechos exigibles constitucionalmente de los principios rectores que deben inspirar a la economía y la política social. Por otra parte, los sucesivos gobiernos podrían haber desarrollado estos artículos en leyes orgánicas para convertir el derecho a la vivienda digna, por ejemplo, en un derecho exigible en los tribunales. Pero los gobiernos no lo hicieron. Dejaron hacer y cuando llegó la crisis… muchos de los derechos sociales saltaron por la ventana.

El aire que respiras

 

Las cosas no están mejor respecto al medio ambiente. “La falta de reconocimiento expreso y de protección adecuada y suficiente de algunos derechos humanos en la Constitución Española, incluidoel derecho a un medio ambiente saludable, se traduce en ciertas vulneraciones de estos derechos en España”, señala el informe elaborado por Greenpeace, Amnistía Internacional e Intermón Oxfam. De hecho, las tres organizaciones citadas defienden una reforma constitucional que “potencie una aplicación y desarrollo más ambicioso del derecho a un medio ambiente saludable en nuestro país, lo que obliga a la protección del ecosistema, de la salud de las personas y de los derechos de las generaciones futuras en aras del interés general”.

 

El medio ambiente aparece contemplado en el artículo 45 de la Constitución, pero como principio rector y no como derecho fundamental. Para el director de Greenpeace, Mario Rodríguez, ahí está precisamente la clave. “Eso significa que la ciudadanía no puede reclamar en los tribunales su derecho a respirar aire limpio. Estamos diciendo que aquí hay derechos de primera y de segunda”, sostiene. A su juicio, los derechos vinculados con el medio ambiente deben pasar a tener la categoría de fundamentales. “La ciudadanía tiene derecho a respirar un aire limpio y a vivir en un medio ambiente saludable y digno, de la misma manera que debe disponer de una vivienda o una sanidad digna”, afirmó.

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 

de las Naciones Unidas

 

Objetivo 1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo. Actualmente, 836 millones de personas aún viven en la pobreza extrema. Se espera reducir a la mitad la proporción de personas que viven en la pobreza y garantizar que todos los habitantes del planeta tengan los mismos derechos.

 

Objetivo 2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible. La nutrición deficiente provoca el 45% de las muertes de menores de 5 años. Se trabajará para asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas que aumenten la productividad, y contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas.

 

Objetivo 3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades. Más de 6 millones de niños siguen muriendo antes de cumplir los 5 años cada año. Una de las principales metas es reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos.

 

Objetivo 4. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos. 58 millones de niños en el mundo siguen sin escolarizar. Se velará por que todos los niños tengan una enseñanza primaria y secundaria completa, gratuita, equitativa y de calidad.

 

Objetivo 5. Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas; eliminando todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual.

 

Objetivo 6.Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos. 884 millones de personas en todo el mundo todavía no tienen acceso a agua potable y es necesario lograr el acceso equitativo a servicios de saneamiento e higiene adecuados para todos.

 

Objetivo 7.Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos. Una de cada cinco personas todavía no tiene acceso a la electricidad moderna y para 2030, se espera garantizar el acceso universal a servicios de energía asequibles, confiables y modernos.

 

Objetivo 8.Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos. 1 de cada 3 trabajadores vive por debajo del umbral de pobreza. El fin es un crecimiento del producto interno bruto de al menos el 7% anual en los países menos adelantados.

 

Objetivo 9. Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentarla innovación para apoyar el desarrollo económico y el bienestar humano, con especial hincapié en el acceso equitativo y asequible para todos.

 

Objetivo 10.Reducir la desigualdad en y entre los países; logrando progresivamente y mantener el crecimiento de los ingresos del 40% más pobre de la población a una tasa superior a la media nacional.

 

Objetivo 11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

 

Objetivo 12.Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles para reducir a la mitad el desperdicio mundial de alimentos per cápita en el año 2030.

 

Objetivo 13. Adoptar medidas urgentes contra el cambio climático mediante la educación y sensibilización de las personas y la negociación de acuerdos y medidas nacionales e internacionales para actuar todos juntos contra el cambio climático; minimizando su impacto en la vida de las personas.

 

Objetivo 14. Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos y mares. Desde hace 150 años, la acidificación de los océanos ha aumentado un 30%, afectando a la vida marina. Por este motivo, para 2020 se espera conservar por lo menos el 10% de las zonas costeras y marinas.

 

Objetivo 15. Proteger los bosques y luchar contra la desertificación, creando leyes para preservar los ecosistemas a nivel mundial, reduciendo la degradación ambiental y conservando la diversidad biológica.

 

Objetivo 16.Promover sociedades pacíficas y mejor acceso a la justicia. 51 millones de personas viven desplazadas lejos de sus hogares como consecuencia de la guerra y la violencia. Es necesario poner fin al maltrato, a explotación, la trata, la tortura y todas las formas de violencia, reduciendo las tasas de mortalidad conexas en todo el mundo.

 

Objetivo 17.Fortalecer y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible. Sólo Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Suecia y Reino Unido cumplen el compromiso de destinar un 0,7% del PIB a la ayuda oficial al desarrollo.