PROPUESTA DE PLAN

 

PARA LAS PARROQUIAS

DE PORTUGALETE

 Introducción

 

Recientemente, el documento preparatorio del Sínodo acerca de la llamada “nueva evangelización” recogía que las comunidades cristianas se encuentran frente a nuevos desafíos, que cuestionan prácticas ya consolidadas, que debilitan caminos habituales y estandarizados; en una palabra, que obligan a la Iglesia a interrogarse nuevamente sobre el sentido de sus acciones de anuncio y de transmisión de la fe.

 

En dicho contexto se inserta la tarea de remodelación de la comunidad cristiana que vive, actúa, sirve y celebra en Portugalete. Es preciso buscar estilos pastorales misioneros, pasando de una pastoral de conservación y respuesta a otra de propuesta. Se necesita igualmente cuidar la fe personal y fortalecer su dimensión comunitaria. Para ello es necesaria una organización renovada, que piense las actividades e iniciativas en clave de unidad pastoral.

 

Los Consejos Parroquiales han realizado un discernimiento de las prioridades, estructurándolas en las cuatro dimensiones básicas de la acción de la Iglesia: la comunión, el anuncio, el servicio socio-caritativo y la liturgia.

 

LA COMUNIÓN

  1.          Sentirnos enviados a rehacer la comunión. Para ello es necesario:

1.1.              Preparar encuentros fraternos para dejar libre la palabra y la Palabra.

1.2.      Mantener momentos de discernimiento para elaborar planes y líneas que conjuguen la diversidad de carismas y sensibilidades.

1.3.       Fomentar la información y la comunicación intensa que promueva la confianza, el interés y la solidaridad de todos.

1.4.           Crear un Consejo Pastoral único y resituar los actuales.

1.5.            Establecer espacios comunes de formación, oración y celebración.

1.6.            Organizar espacios para celebrar sencillamente la fiesta de ser familia.

 

2.  Crear ámbitos de cercanía e igualdad, signo de una comunidad viva. Para ello es preciso:

2.1 Tener momentos de formación para no perder de vista el horizonte de la misión eclesial.

2.2 Mantener espacios conjuntos de celebración.

3.3 Buscar un equilibrio entre la comunidad más amplia (Unidad Pastoral) y la más cercana (parroquia y pequeñas comunidades).

 

EL ANUNCIO

  • Reconvertir la pastoral pre-matrimonial y pre-bautismal (propuesta de 0-6 años) en clave misionera, como primer anuncio de la fe; en la pre-matrimonial, mantener la doble oferta (encuentros durante una semana o proceso más largo). Ello demanda revitalizar los equipos de responsables.
  • Revisar la catequesis de infancia, atendiendo a los padres en línea misionera.
  • Incluir en la catequesis de infancia el tratamiento de cuestiones sociales.
  • Formar un equipo de monitores para futuros grupos.
  • Discernir, acompañar y coordinar los grupos Eskautak y de jóvenes, cuidando su dimensión creyente.
  • Reconocer, alentar y coordinar otras realidades eclesiales.
  • Coordinación de los grupos bíblicos.
  • Coordinación con los centros educativos de Santa María y El Carmen, así como con los profesores de religión en los centros públicos.

 

EL SERVICIO SOCIO-CARITATIVO

  • Mayor incidencia de esos grupos en la vida d elas parroquias.
  •  Consolidación de la Plataforma Social de Portugalete con la creación de uin espacio de formación en la Doctrina Social de la Iglesia y en la dimensión socio-política y cultural de la fe.
  •  Propuesta de la Acción Católica General (adultos, juventud e infancia).
  • Elaboración de homilías de contenido social.
  • Atención a las personas mayores y promoción de grupos de Vida Ascendente.

 

LA LITURGIA

  • Creación de una comisión de liturgia para la Unidad Pastoral.
  • Revisión y reorganización de las celebraciones, siguiendo el criterio del bien común.
  • Posibilidad de oraciones y celebraciones en grupos pequeños, más cercanas a la vida.
  • Fortalecimiento de las celebraciones con familias, haciéndolas converger con las otras.
  • Reorganización de los funerales.
  • Promoción de celebraciones presididas por laicos.
  • Formación y acompañamiento de animadores laicos.
  • Preparación de materiales adecuados para las celebraciones.
  • Realización de una catequesis litúrgica para los fieles.